Se presenta el video del cuento “La bruja que quería volar” en la MOTIVACIÓN, los estudiantes relatarán los diferentes momentos que han observado y describirán brevemente sobre cada uno de ellos.
Reconocimiento de Sucesos Principales De Un Relato
ESTRATEGIAS
Formulación de Preguntas Para Ver Si
Comprendieron El Tema
Después de Haber visto el video el docente plantea las siguientes
preguntas:
·
¿Cuál es el
problema?
·
¿Donde ocurre o se
desarrolla?
·
¿Quienes
intervienen?
·
¿Quien causa el
problema?
·
¿A quien afecta?
·
¿Como se resuelve?
La estrategia de
preguntas es un método ideal para
identificar los sucesos principales de un relato y comprender mejor un tema.
Este organizador
visual se utiliza durante la sesión de aprendizaje, en la
CONSTRUCCIÓN DEL CONOCIMIENTO, ya que los estudiantes pueden agregar nueva
información a sus conocimientos previos. El estudiante prioriza, clasifica,
ordena, entiende y reflexiona los momentos generando conexiones significativas.
El docente puede
elaborar una serie de preguntas al estudiante para comprobar si el estudiante
está comprendiendo la información vertida en el MAPA CONCEPTUAL y poder
realizar una retroalimentación.
Se evaluará a
partir de completar las siguientes
oraciones:
……………………………………………………… es el que cuenta una
historia
La
acción transcurre desde el principio hasta el final……………………………….
………………………………………………..son los protagonistas
de la acción
Es el comienzo del relato…………………………………………………………………
Es la parte en la que se complican los
hechos………………………………….
Es donde se resuelven los
problemas………………………………………………
Mi reflexión sobre el cuento leído
……………………….……………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….
La Bruja Que Quería Volar
Cuento y Video
Lydia Giménez-Llort, escritora
española.
Hubo
una vez una bruja que quería volar pero ni siquiera tenía escoba. Visitó al
gran brujo para preguntarle qué debía hacer para conseguir alcanzar su sueño…
- Debes
ir en busca de alguien joven, soñador, valiente, vivaz, con ganas de compartir
y disfrutar junto a los demás. Por cada duda que albergue conseguirás, aquella
noche, robarle un hilacho de su fuerza y así, poco a poco, podrás ir reuniendo
hebras para tu escoba.
La bruja así lo hizo pero al poco regresó decepcionada.
- Hice
lo que me dijiste…pero la escoba casi no alcanza a despegar del suelo-le dijo
enojada al gran brujo.
- La
persona que escogiste era demasiado joven…mejor busca entre los
adolescentes…alguno habrá con miles de dudas…con el corazón debatiéndose por un
nuevo amor o con el corazón partido, aturdido ante decisiones difíciles de su
paso de niño a adulto o decisiones obligadas y demasiado apresuradas que
necesitarían más calma y tiempo porque deciden su futuro, alguien con
demasiadas ilusiones no compartidas, con un espejo que le muestre una imagen
diferente a la que quiere o demasiado adulto entre tanto niño de su misma edad
aún por crecer…con demasiados buenos amigos que no le entienden o ni siquiera
le escuchan…Y aunque no lo creas, de esos, de esos encontrarás muchos…
La
bruja marchó caminando, dudosa de la posibilidad de lograr con éxito tan
difícil tarea. Vagó por las calles de día, entre los jóvenes, disfrazada de
pobre vieja… pero el sol lucía demasiado hermoso y todos los adolescentes, aún
estando llenos de dudas, mostraban su cara más juvenil y alegre.
Pasaron
los días hasta que recordó que el brujo le habló de la noche… y así descubrió
que era justo de noche, en medio de la oscuridad cuando la falta de luz les
volvía ciegos. Allí dentro de sus casas, encerrados en sus habitaciones,
sucumbían a sus temores y cuando les llegaba el sueño…las dudas se sucedían
unas tras otras…y amontonadas se convertían en una montaña imposible de
escalar.
Ese
era el momento, cuando la fortaleza de la luz del sol dejaba de alentar la
fuerza interior, cuando la fe en sí mismos les abandonaba dejándoles a la
merced de la oscuridad de la noche…ese era el momento en el que ella debía
actuar…
La
bruja se apresuró a arrebatar a uno y a otro pequeños hilachos de juventud, de
fuerza interior abandonada en medio de la oscuridad…aprovechando la
vulnerabilidad de la duda, la flaqueza de la fuerza interior, la falta de fe…
Hilachos tras hilacho cada noche la escoba iba cobrando forma, pero aún así,
con la primera luz del sol de la siguiente mañana, la escoba se deshilachaba…
La
bruja se preguntaba por qué. Una noche, decidió no arrebatar ningún hilacho…y
en lugar de eso se sentó al lado del joven que parecía más aturdido para así
entender qué era lo que lograba romper el hechizo. Pero el joven no hablaba,
estaba callado, sólo escuchaba…escuchaba las palabras de un hombre.
Y a
pesar de todo su aturdimiento, a la mañana siguiente, el joven, mirándose
frente al espejo sonreía con la fuerza interior del que se mira en el espejo
recién levantado y a quien el descanso del sueño le ayuda a recordar la
necesidad de creer en si mismo, a pesar de los pesares, sabiendo cuál es el
camino para hacer lo que está bien…recordando la necesidad de creer en sí
mismo, de mantener la fe, de levantar la cabeza y mostrarle al mundo que aún
tiene orgullo.
Salir
a la calle e ir a por lo que quiere, sin permitir que se crucen en su camino, sabiendo
que logrará ser un campeón sólo si logra mantener la fe, porque no sólo hay que
decirlo si no que hay que creer en ello, darse una nueva oportunidad y esperar
un poco, porque sólo es cuestión de tiempo para ver como la confianza llega y
vence.
Cuando
el joven marchó, la bruja se quedó allí, estupefacta, quieta, delante del
espejo, con cara sorprendida ante la inmensa sabiduría de aquellos pensamientos. Y recordó entonces todas las palabras de aquella
noche…Se miró, se miró en el espejo y miró lo que estaba haciendo en esos
momentos.
Encontró
un pequeño momento para analizarse a si misma, para ver el modo en que vivía
cada día, para poner su vida en orden…para reencontrarse consigo misma…
Y
gritó, gritó con todas sus fuerzas….para que la fe se metiera en su interior,
tal como aquel hombre por la noche le había dicho cantando al joven, para que
la fe y el amor se metieran en su interior a través del corazón…porque no
necesitaba robar hilachos de fuerza interior a ningún joven para conseguir su
sueño, ella misma podía flotar en el cielo, en lo más alto, cualquier camino
que tomara le permitiría hacerlo, con sólo intentarlo…pero debía creer, creer y
tener fe…
La
bruja cogió unas tijeras y cortó parte de su larga melena para que sus propios
cabellos hicieran de hebras de lo que había de ser su escoba. Desde entonces,
por las noches, algunos dicen ver a una bruja volar, subida a una escoba medio
deshilachada, como su propia melena, cruzando por delante de la luna…
Es
ella, es la bruja que se acerca a la luna y a la estrella que más brilla en el
cielo, para pedirles, por favor, que no dejen de iluminar el camino en medio de
la oscuridad de la noche, porque los jóvenes necesitan que su luz continúe
alentando su fuerza interior, alimentando su fe, para que éstas no se
desvanezcan fundidas en el negro de la noche y así logren mantener su confianza
hasta que lleguen otra vez los primeros rayos de luz que les trae el alba.
FIN

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